Todos podemos llevar un mensaje de esperanza.

Todos podemos llevar un mensaje de esperanza. Luciana cada mañana se sentaba cerca de la ventana de su apartamento en el cuarto piso, situado en la ciudad de Sao Paulo, Brasil. Observaba como las personas a diario caminaban a sus trabajos. A ella, aunque quería salir a trabajar, se le complicaba ya que padecía de Leer másTodos podemos llevar un mensaje de esperanza.[…]